“Caminando voy silente,
voy percibiendo la vida;
el agua por todos querida
alimenta a los vivientes.
Señores aquí presentes
relato yo mi experiencia,
quiero contarles de ciencia
de ideas, seres vivientes,
de fenómenos celestes,
agradezco su paciencia”.
“Geodécimas, un canto a la geodiversidad de nuestro planeta y el cosmos” es el nuevo libro desarrollado por el académico del Departamento de Ciencias Ecológicas e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, Dr. Ramiro Bustamante.
La obra, realizada con ilustraciones de María Cristina Espinoza y el apoyo del IEB, se presenta como un canto al universo que funde ciencia, arte, poesía y reflexión crítica, proponiendo una conexión profunda entre la geodiversidad y la biodiversidad. A través de sus páginas -que van desde la creación del cosmos hasta la degradación del planeta-, el académico de la Facultad de Ciencias expande su mirada más allá de los ecosistemas, la flora y fauna de Chile observados en su primer libro Biodécimas, mostrándonos cómo la vida y la naturaleza se sustentan en procesos geológicos y sustratos físicos como el agua y la cordillera, ese “gigante caído”.
A través de las décimas -composición poética con raíces en el arte popular y rural-, Dr. Ramiro Bustamante presenta estrofas de diez versos que cautivan por la belleza de su rima. “Le canto al origen del Universo, a algunas galaxias conocidas y a los agujeros negros; y continúo cantándole a nuestro Sol, a nuestra Luna y también a nuestro planeta Tierra”, destaca en su libro.
Así, el recorrido por su poesía se inicia con una serie de décimas llamadas “Polvo de estrellas”, donde relata un viaje hacia el origen. “Esa metáfora me parece preciosa. Siempre me ha impresionado la idea de que todos nuestros átomos se formaron en alguna estrella, en algún lugar del universo”, describe el, además, investigador del Centro Internacional Cabo de Hornos, CHIC.
¿Por qué la geodiversidad?
“El desarrollo de la vida ha estado siempre muy correlacionado con el mundo no vivo. De hecho, la geodiversidad y los procesos dinámicos que han ocurrido en el planeta han sido la base de la evolución de la biodiversidad durante la historia geológica de nuestro planeta”, destaca el autor.
Lugares imponentes como las Torres del Paine, en Chile -caracterizados por sus montañas, historia geológica, glaciaciones y otros procesos-, son un claro ejemplo, según el Dr. Bustamante. “Lo mismo pasa con el Parque Yellowstone, en Estados Unidos. Lo primero que llamó la atención fue la idea de un volcán activo bajo tierra y sus aguas termales. Finalmente, son estos fenómenos geológicos los que moldean el escenario donde la biodiversidad se desarrolla. Está todo profundamente conectado”, describe.
Proceso creativo
Desarrollar esta obra (prontamente disponible en librería Libro Verde) ha sido un trabajo multifacético para el autor, a través de una dinámica que combina estudio, observación y reflexión personal. Sus décimas surgen desde la exploración de un fenómeno de interés y la emoción, generando relatos que muchas veces humanizan fenómenos naturales o especies, abordando temas universales como el amor, los vínculos y la supervivencia.
“Estoy convencido de que la ciencia y el arte están profundamente conectados. Yo me muevo con naturalidad entre ambos mundos. A veces razono, otras veces siento. De hecho, recuerdo una experiencia muy bonita con Humberto Maturana, cuando le pedí que leyera Biodécimas. Él decía que el método científico tiene dos momentos. El primero es un acto poético: elegir qué observar y proponer una explicación. Eso está motivado por la emoción. Después viene el acto ingenieril de ejecutar el método. Pero todo parte con ese impulso poético”, describe.
Viaje por la obra
Las décimas de Bustamante también le cantan al Sol y la Luna, a través de un relato que el propio autor describe como una historia de amor y desencuentros. Luego, se avanza al poema “Planeta azul”, donde se observa la historia de la Tierra, su formación y la aparición de la vida, incluyendo una mirada crítica sobre el ser humano y cómo este impacta negativamente al planeta.
“Hay una reflexión ética importante ahí. Si somos una rareza en el universo, una singularidad, entonces nuestra responsabilidad es enorme. Y, sin embargo, estamos destruyendo a la Tierra”, explica.
El libro también expone las “décimas telúricas”, que destacan la complejidad de fenómenos como terremotos, sequías y maremotos, pero, junto a ello, la capacidad que tiene la vida de sobreponerse y adaptarse a esos eventos naturales. Finalmente, los poemas culminan entre montañas, glaciares y ríos, una mirada sobre el planeta en duelo y una incómoda pregunta: ¿Qué será de nuestra Tierra cuando nos hayamos ido?
Frente a este escenario, ¿qué rol puede tener la creación artística para abordar la crisis planetaria y medioambiental? Para el investigador del IEB, el arte es fundamental, ya que los argumentos científicos por sí solos son complejos o no siempre logran conectar con las personas. “La poesía, la música y el arte en general pueden llegar al corazón, transmitiendo ideas importantes no solo desde la razón, sino también desde la emoción. Cuestionar la idea de que el ser humano tiene prioridad absoluta sobre la naturaleza, o que el desarrollo económico, como se entiende ahora, no siempre es compatible con la conservación de la biodiversidad, puede tener voz. Y las décimas son una herramienta para eso, para movilizar tanto la mente como el corazón”, menciona.
En ese contexto, el autor de Geodécimas destaca que aún rondan muchas preguntas en su cabeza y que, en torno a eso, ya prepara su próxima obra de décimas dedicada al ser humano, desde su origen hasta nuestros días.
