El Decano de la Facultad de Ciencias, Dr. Raúl Morales, comenzó el programa explicando en qué consiste la Beca Fundación María Ghilardi Venegas, un beneficio que tiene como objetivo contribuir al desarrollo académico y científico del país en las áreas de Biotecnología Molecular, Química, Física y Educación. “La Fundación Ghilardi busca distinguir a estudiantes de excelencia en programas de doctorado cuyas investigaciones se desarrollen en áreas emergentes y de frontera en estas disciplinas”.
La beca contempla una asignación mensual superior al millón de pesos, monto que incluye un 7 % destinado al financiamiento de la cobertura de salud del becario.
El Dr. Morales aclaró que la beca cubre el 100 % de los costos de arancel, la matrícula anual. Además, se renueva por un período de hasta tres años.
Los requisitos para esta beca son:
- Estar aceptado en un programa de doctorado.
- Tener nacionalidad chilena o residencia.
- Poseer el grado académico de Licenciado en Ciencias o su equivalente.
- No contar con otra beca vigente de manera simultánea.
Siguiendo con el programa, el Decano destacó la importancia de la continuidad del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), una institución que estudia el cambio climático en Chile. “Se ha tomado la decisión, por parte de la Rectoría de la Universidad de Chile, de destinar recursos asociados a actividades de interés nacional para asegurar la continuidad de este centro, que es fundamental para el país”. También expresó la necesidad de fortalecer el apoyo a este tipo de iniciativas científicas mediante un financiamiento más estable y permanente.
En el segundo bloque del programa, el Dr. Morales volvió a comentar el tema de la violencia escolar y en particular el proyecto de ley “Escuelas Protegidas”, el cual ya fue aprobado en la Cámara de Diputados y que busca mejorar la convivencia escolar. Entre las medidas consideradas están la posibilidad de revisar pertenencias de los estudiantes, fortalecer la autoridad docente y evitar el uso de capuchas que impidan la identificación del alumno(a). “Sin duda aparecerán críticas respecto de la efectividad de estas medidas, pero estamos en un momento en que existe una carencia de herramientas, por lo que será necesario evaluarlas caso a caso”, afirmó el Decano de la Facultad de Ciencias.
Finalmente, el Decano recordó los 25 años de los primeros estudios sistemáticos de contaminación atmosférica en ciudades del sur de Chile, como Temuco, Padre Las Casas y Osorno. “Los estudios de contaminación atmosférica hasta los años 2000 se habían centrado principalmente en Santiago y, específicamente, en la comuna de Pudahuel como el punto de mayor contaminación del país. Sin embargo, a través de estos estudios comparativos pudimos encontrar que el foco de mayor contaminación atmosférica estaba ubicado justamente en la zona sur de Chile”.
Gracias a estos estudios, se impulsó la implementación de políticas públicas como la declaración de zonas saturadas, planes de descontaminación, mejoras en la calidad de la leña y la regulación de emisiones tanto industriales como vehiculares.
Hoy, a 25 años de estos avances, el Decano destacó que se ha logrado una reducción de más de un 50 % en los episodios críticos de contaminación. Sin embargo, afirmó que aún hay desafíos pendientes en ciudades como Coyhaique.
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