Discurso del Dr. Raúl Morales Segura en la Ceremonia de Investidura como Decano de la Facultad de Ciencias para el período 2022-2026.

Profesor Dr. Raúl Morales Segura, Decano de la Facultad de Ciencias período 2022-2026

Discurso de la Ceremonia de Instalación del Profesor Raúl Morales como Decano del período 2022-2026

 

Estimada Rectora Profesora Rosa Devés Alessandri

Autoridades presentes

Invitados, Familiares

Comunidad Universitaria

Al presentarles este breve recuento, correspondiente al reciente término de la gestión como Decano del período 2018 a 2022, siento una serena satisfacción de haber logrado conducir nuestra Facultad exitosamente, con el apoyo inestimable del grupo directivo y personal de colaboración que me ha acompañado en este singular período.

Aun cuando pudiésemos decir que, todos los períodos pueden ser igualmente singulares, debo recordar en este caso que debimos asumir en pleno inicio de la revolución feminista de 2018, con la fuerza de una rebelión juvenil que expuso de forma franca, abierta y pública diversas denuncias de situaciones de abusos, discriminaciones, acosos y expresiones de lenguaje sexista. Proceso que ha marcado el inicio de cambios en prácticas, actitudes y modos de convivencia entre géneros, lo que ha venido a relevar el rol de la mujer en nuestra Universidad y Sociedad, así como visibilizar la necesidad de tener una comunidad más inclusiva, acogedora y empática en la convivencia cotidiana.

Sin embargo, a este proceso que requirió una dedicación a nuevas tareas y complejidades organizativas diversas, vino a sumarse un proceso de paros y tomas semanales durante todo el primer semestre de 2019, fundados en justificaciones por diversas situaciones nacionales y de carencias institucionales, retrasando las actividades cotidianas y que se continuó sin tregua durante el segundo semestre.  Pero no habría de ser hasta el 18 de octubre, en donde se alcanzaría su punto más crítico, con el “estallido social”, que vino a conmover toda nuestra realidad social y paralizó la actividad docente estudiantil de manera presencial y continua los meses que siguieron, debiendo retomarse las actividades de finalización del año académico en marzo del año siguiente.

Más, cuando pensábamos y requeríamos retomar la normalidad del quehacer académico, a mediados de marzo de 2020, se inicia la pandemia por Covid-19, la que vendría a colocarnos frente a otra adversidad, y tal vez, de una complejidad nunca antes vivida en todo el planeta.  Su alto nivel de contagio y sin estar provistos de las necesarias medidas protectoras, salvo una prolija higiene de manos y evitar el contacto personal, este virus vino a paralizar el total de nuestro quehacer cotidiano. Sin embargo, su alta transmisibilidad a través del aire y con una sobrevida fuera del organismo humano  del orden de horas en ambientes aéreos cerrados y de días a semanas, en superficies diversas, propiedades no observadas en otras variedades de especies virales, determinó las cuarentenas y nos adentró en la urgente tarea de activar el teletrabajo, con toda la implementación electrónica, computacional y telefónica, que al menos nos permitiera continuar con las tareas más críticas para mantener la institución activa.

Sin duda que, han sido diversas las dificultades que debimos sortear, pero nos permitieron paso a paso ir dotándonos de las facilidades que gradualmente, de manera segura y sin haber enfrentado riesgos innecesarios o haber expuesto indebidamente a nuestra comunidad, nos permitieron gradualmente retomar los procesos presenciales de nuestras actividades científicas, docentes y administrativas.  Todo ello, con una presencialidad que se fue asentando de acuerdo a los protocolos y vacunas, como con la voluntad y la disponibilidad del personal, tanto en lo que se refirió a la salud física, mental y de dedicación a sus núcleos familiares que afectaron de una u otra forma a todo el personal de nuestra Facultad, Universidad y del país.

De modo que, a poco andar, bajo estas nuevas condiciones, continuamos desarrollando una administración y gestión con la debida rigurosidad, inserta en la compleja red de principios y procedimientos regulados tanto por el Estatuto Administrativo como por las normativas propias del sistema universitario público nacional e institucional.

Aún con todas las vicisitudes reseñadas, en el año 2019 en el Decanato (concepto figurativo y cotidiano del lenguaje académico referido al sistema administrativo central de la Facultad), en el ámbito de las realización avanzamos :

En materia académico-administrativa comenzamos un proceso reorganizacional, tras la meta de alcanzar una mejor gestión y más ágil administración.  De este modo, iniciamos una descentralización en la gestión académica dotando a los departamentos de una mayor autonomía presupuestaria en materia de su personal y funcionamiento.  Tras culminar este período, los departamentos administran sus propias políticas en materia de recursos económicos, lo que les permite adecuar su desarrollo y capacidades a una realidad presupuestaria que les es propia, determinando sus aspiraciones y sus planes de desarrollo institucional tanto en materia de personal académico como de funcionamiento y operaciones diversas.

En materia docente-administrativa creamos la Escuela de Pedagogías Científicas, marcando un referente nacional en materia de focalizar nuestras aspiraciones en la formación de Profesores para la enseñanza media en un aporte al desafío de país, del cual aun esperamos un compromiso semejante que pueda provenir del Estado, al reconocimiento de la importancia de la educación pública para el desarrollo nacional.   Educación Ambiental y Ciencia para una Ciudadanía deben ser hoy el gran llamado que debe convocar a elevar el nivel cultural y científico de nuestro país, en el marco de una sustentabilidad que nos lleve a erradicar la pobreza y dejar gradualmente la explotación de nuestros recursos naturales no-renovables cambiando hacia la preservación de nuestro medio ambiente y hacia la creación de conocimiento como valor sustentable del desarrollo futuro.

Además, en este mismo período hemos creamos la Escuela de Ciencias Ambientales y de Biotecnología, como referente formativo e impulsor de nuestras tres carreras profesionales, las que hemos venido desarrollando en la participación de nuestros cinco departamentos disciplinarios y ya próximas a cumplir treinta años, en donde las interacciones abióticas, bióticas y antrópicas que surgen de su propias naturalezas conceptuales, han determinado un espacio propio para el empleo de enfoques docentes y de investigación inter y transdisciplinar.  En este desafío, Chile se nos muestra como un gran paraíso de múltiples ecosistemas terrestres y acuáticos, con una variación latitudinal exclusiva en nuestro planeta, y la sustentabilidad de nuestro patrimonio natural requiere de nuestra atención para su conservación, preservación y uso, con la valoración ética que requiere de nuestra ciudadanía para usufructo de las actuales y venideras generaciones.  Por otra parte, el valor de la biotecnología ha quedado patente en el desarrollo de esta pandemia, la importancia creciente que tiene en nuestra actual sociedad y la de este cercano futuro, en donde la convergencia inter y transdisciplinal de sus vertientes formadoras constituye una de las puntas de lanza del desarrollo del conocimiento, con múltiples aplicaciones que redundará en el bienestar de la población.  Así como de la interrelación biotecnológica con el conocimiento de especies y ecosistemas, en la elaboración de modelos y prototipos obtenidos desde los mismos sistemas naturales.

A su vez, creamos la nueva Dirección de Docencia Experimental, producto de la experiencia docente derivada de la pandemia y también, exigida de nuestra propia experiencia de saber la importancia que tiene la formación experimental temprana para el desarrollo de la formación de científicos y de profesores de liceos. 

En esta misma línea de acción creamos la Dirección de Innovación, Desarrollo y Asuntos Internacionales, pues estas tres líneas temáticas están altamente interrelacionadas, y que, además, con el Proyecto de Ciencia 2030 que iniciamos en el año 2019, hemos tomado la decisión de abrir más nuestro campo de expectativas formativas de profesionales, hacia una mayor versatilidad con el campo productivo nacional del conocimiento, la innovación y el emprendimiento, en un desarrollo en vistas al 2030. En esta tarea, consideramos fundamental abrirnos a la importancia de la internacionalización, con un mayor intercambio estudiantil del que ya hemos desplegado, movimiento particularmente requerido en un mundo globalizado y en un país que se dispone a una Ciencia Abierta con más impacto en el desarrollo nacional.

En el ámbito de la Infraestructura es relevante mencionar que hemos concretado un profundo y largo anhelo de décadas con la construcción del Nuevo Edificio para el Desarrollo de la Química, atendiendo a las necesidades que se asocian a la complejidad y características propias de esta disciplina.  Su actual etapa, correspondiente a la implementación y traslados de laboratorios, nos permitirá evacuar las viejas Barracas cuyos laboratorios nos albergaron por más de 50 años, así como traer desde otros edificios laboratorios de química que fueron quedando separados de su núcleo departamental.  Este edificio que fue planificado y proyectado en mi segundo período decanal hacia el año 2008,  culminó su aprobación en el Senado Universitario el año 2013, que posteriormente tras una serie de procesos administrativos, permisos de construcción y licitaciones retardaron cinco años en fraguar su inicio constructivo hasta el año 2018 y que con el apoyo de la Unidad de Infraestructura de nuestra Universidad dimos término satisfactorio a fines del año 2019 y que sólo la pandemia ha retrasado la implementación y puesta en marcha de su ocupación plena.

Por otra parte, el Edificio de Laboratorios Docentes, cuya construcción iniciada por etapas en el año 2012, fue recibido incompleto y con deficiencias estructurales en el año 2018 por nuestra administración, fue una tarea adicional que debimos subsanar y que para ello contamos con el apoyo del IDIEM para atender el término de sus tres primeros pisos y recién el año pasado ha quedado abierto al quehacer docente de nuestras nueve carreras de pregrado.

En estos dos casos, como obras mayores de nuestra Facultad y de la Universidad, deseo expresar mi especial agradecimiento al trabajo y experiencia que nos proveyó nuestro Director Económico y Administrativo, Arquitecto Profesor Leopoldo Dominichetti Caroca, a su vez, académico de la Facultad de Arquitectura, quién se unió a nuestro equipo directivo del decanato y tuvo la principal responsabilidad en la conducción de estas obras mayores y otras de menor envergadura, pero no menos necesarias, que por razón de extensión no haré mención de ello.

Al enfrentar este nuevo período como Decano, en que mis colegas, de forma contundente me han elegido para continuar dirigiendo nuestra Facultad de Ciencias, su ratificación la asumo sin falsa modestia ni con el pesar que Zeus dispuso en Atlas su castigo, si no que, más bien, lo hago para seguir impulsando con todos ellos, los hitos que han hecho de mi vida un referente académico.  Me refiero a la Educación Científica y Ambiental, al Desarrollo de la Ciencia Nacional y a la Universidad de Chile.

Nuestra población requiere de mayores niveles de educación y de educadores, nuestro progreso requiere de la ciencia y sus científicos, y la Educación Pública Chilena requiere de la Universidad de Chile y sus universitarios.  Por ello, no tengo dudas que habremos de continuar labrando los nuevos caminos por donde transitarán nuestros jóvenes académicos y egresados que hoy cubren todo el amplio espectro científico y docente nacional. Con la misma dedicación y convicción de nuestros fundadores hace poco más de sesenta años, continuaremos profundizando las tareas ya emprendidas en la continuidad de los diferentes decanatos que me han antecedido, terminando las tareas que están en ejecución y contribuyendo al trabajo conjunto de nuestra Universidad y del trabajo comprometido con otras instituciones universitarias públicas y privadas con que mantenemos una activa colaboración.

El mundo de la Ciencia es una aventura permanente que nos abre ventanas al universo, y nuestra Facultad ha sido y seguirá siendo un referente, no siendo una excepción a todo ello.

Gracias.

Dr. Raúl Morales Segura

Casa Central de la Universidad de Chile

Miércoles 19 de octubre de 2022.

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