Reseña histórica
© Reseña histórica desarrollada por el Prof. Raúl Morales Segura (2026).
La Fundación (1965 – 1970)
Tras la creación del Instituto de Ciencias el 30 de noviembre de 1962, mediante D. U. Nº 18.123, se iniciarían las primeras conversaciones entre académicos para constituir un espacio de cultivo de las disciplinas de ciencias básicas y, a su vez, de formación profesional de científicos en el país. De modo que, el propender a establecer los grados de Licenciaturas en Ciencias como primer nivel formativo universitario, requeriría necesariamente constituir la existencia de una Facultad de Ciencias que se focalizara en esta tarea, tanto a nivel de una formación de pregrado como de postgrado.
Tres años más tarde, en una convergencia de voluntades académicas, con profesores procedentes de distintas facultades profesionales de la Universidad de Chile, entre otras, de las Facultades de Medicina, de Ciencias Físicas y Matemáticas, de Química y Farmacia, de Odontología, de Agronomía y Veterinaria, tras las sesiones del Consejo Universitario del 16, 23 y 30 diciembre de 1964, presidido por el Rector Profesor Eugenio González Rojas, se acuerda la creación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile como la décimocuarta facultad, quedando establecida mediante el Decreto del Ministerio de Educación Pública Nº 135 del 14 de enero de 1965, con la firma de Eduardo Frei Montalva, Presidente de la República, y Juan Gómez Millas, Ministro de Educación.
Esta iniciativa respondía a un anhelo profundo del exRector de la Unversidad de Chile Prof. Juan Gómez Millas, quién ya en el año de 1954, en su primer período como Ministro de Educación Pública, había sido un férreo impulsor de la Ciencia en nuestro país, bajo la presidencia de Carlos Ibáñez del Campo. El nacimiento de esta nueva Facultad se constituyó con un Claustro de veintiseis Profesores de la Universidad de Chile con la participación de los Profesores Dres. Joaquín Luco y Héctor Croxatto, ambos de la Pontificia Universidad Católica, siendo el Profesor Dr. Gustavo Höecker Salas de la Facultad de Medicina, su primer Decano.
Las primeras instalaciones físicas con que contó la Facultad de Ciencias se concentraron en el segundo piso de la Casa Central de la Universidad, para atender las tareas administrativas, en tanto que para el área docente se concentraron en diferentes lugares que facilitaron facultades como la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas en el edificio del sector de Plaza Ercilla, la Facultad de Medicina en el recinto de calle Borgoño 1470, correspondiente a las instalaciones del Instituto de Química Fisiológica y Patológica, y la Facultad de Química y Farmacia en su edificio de Vicuña Mackena 20.

Sin embargo, el destino final sería definitivamente en calle Las Palmeras 3425, en la comuna de Ñuñoa, en un área que bordeaba la zona rural de esta Comuna, sector colindante a la Avenida José Pedro Alessandri, conocida como la Chacra Santa Julia. Fue justamente en el mismo lugar que en el año 1966 se destinó por la rectoría instalar el Acelerador de Partículas Nucleares, llamado Ciclotrón, una donación de la Universidad de California.
Las construcciones anexadas al domo cónico del Laboratorio de Física Nuclear y su sala de control, se levantaron hacia el año 1968, en niveles de primer piso, siendo unos sencillos Laboratorios de Electrónica, de Química y de Física del Estado Sólido. Además, se complementaron con una decena de oficinas de profesores, una Secretaría de Estudios, una pequeña Biblioteca y cuatro salas de clases, todo ello a los costados de un largo pasillo en ángulo recto de oriente a poniente y de norte a sur, de construcción de ladrillos cerámicos de albañilería simple, con estructura metálica, complementada con paneles de madera terciada y de fibrocemento, y que hasta hoy forman parte del primer piso del Edificio de los Departamentos de Física y de Matemáticas. Allí convergieron los primeros académicos contratados por la Facultad, instalándose preferencialmente físicos y matemáticos, a la espera de que, en el caso de biólogos y químicos, se pudiera contar en un futuro cercano con infraestructura para laboratorios y oficinas, mientras permanecían en sus facultades de origen.
La inmigración de científicos argentinos provenientes principalmente de la Universidad de Buenos Aires, ocurrida a partir del año 1966, producto de la dictadura militar en ese país, fue vista como una oportunidad de fortalecer los cuadros académicos de la naciente Facultad de Ciencias por el Ministro de Educación de la época, Juan Gómez Millas. Sólo a modo de mención no exhaustiva, quedaron en la historia de los diferentes Departamentos nombres de profesoras como: Irma Crivelli, y Mariana Weissman, y de los profesores Tomy Buch, Bruce Cassels, Juan Alberto Costamagna, Alberto Filevich, Eduardo Lissi y Alberto Villa.
La instalación (1970 a 1973)
Con la necesidad definitiva de concentrar todas las actividades en esta sede de Las Palmeras, el Decano Dr. Mario Luxoro en 1970 inicia las construcciones de las Barracas que se ubicaron de poniente a oriente de forma paralela de norte a sur, con una extensión lineal aproximada de 80 metros cada una y un ancho de pared a pared de 10 metros. Las tres Barracas construídas como galpones de estructuras metálicas, llamadas así por sus muros y tabiquerías de madera, se destinaron, la de más al norte para salas de clases, para así concentrar el área docente de las cuatro licenciaturas, y las dos siguientes para Oficinas y Laboratorios de Biología y de Química. Y cerrando este complejo arquitectónico definido como transitorio, se levantaron de igual forma, pero con paredes de ladrillo, dos Talleres de Maestranza, una pequeña Fábrica de Aire Líquido, un Taller de Vidrio y Bodegas de almacenamiento de insumos de Laboratorios, en el sector ubicado detrás del Ciclotrón.
Lejos de ser este tipo de construcciones una solución definitiva, no fue impedimento para generar tal efervescencia de actividad, producto de una inigualable concentración de científicos de tan diversas áreas y de diferentes países, que no sólo dio paso a congregar una fuerza intelectual única en el país, sino que, además, la de conformarse en verdaderos colonos de un territorio propio al que llegaban, abriendo expectativas a quimeras propias de espíritus vanguardistas. Fue a comienzos del año 71 que, por primera vez, escuché en conversaciones de pasillo, que estas construcciones transitorias darían paso a las torres que se construirían para cada uno de los cuatro departamentos, a decir, Biología, Física, Matemáticas y Química.
A pesar de la precariedad de las construcciones realizadas en tiempo record, estas instalaciones permitieron traer el equipamiento de la más alta complejidad de la época que requerían las disciplinas experimentales, financiados con los recursos que la Universidad obtenía del Fondo de Investigación y Construcciones Universitarias derivado de la ley de financiamiento especial del que gozaban las universidades de la época. Esta ley del año 1954, gestionada por el Ministro de Educación Pública Juan Gómez Millas, cuya vigencia entró en el año 1957 y que se extendió por veinte años, consideraba un fondo anual del 0,5 % de todas las ventas del país, entre ellas las provenientes del Cobre, del cual cerca del 40% se destinaba a la Universidad de Chile. Ya en en el año 1957 Juan Gómez Millas sería el rector de la Universidad de Chile, presidiendo el Consejo de Rectores de Universidades Chilenas (CRUCH), organismo a cargo de la distribución de este fondo entre las siete Universidades existentes a la fecha: Universidad de Chile, Universidad Técnica del Estado de Chile, Universidad Católica de Chile, Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Federico Santa María, Universidad de Concepción y Universidad Austral de Valdivia.
Así, a comienzo de los años setenta, la Facultad recibió equipamientos de última generación, como el equipo de Resonancia Magnética Nuclear (NMR) de 60 MegaHertz, los equipos de Espectroscopía Electrónica (UV-Vis), Infrarroja (IR) y Raman, de Resonancia Paramagnética Electrónica (EPR), equipamiento para estudios de Física de estado Sólido y el apoyo a la Física Nuclear, con el funcionamiento del Ciclotrón, único acelerador de partículas en el país. Además de una serie de otros equipamientos de frontera como microscopía electrónica, los primeros láseres de rubí existentes en ese momento, etc., equipos que fueron la base de un desarrollo floreciente de la ciencia experimental en la Universidad y en nuestro país.
Fueron los años dorados de la investigación en Biología Celular y Teoría de la Autopoiesis, los estudios de Fisiología y Biofísica, los estudios en Física del Estado Sólido y Física Nuclear en el Ciclotrón, el desarrollo de las Matemáticas y de la Física como disciplinas teóricas, y referentes nacionales en materia de Química Teórica, Espectroscopía Molecular y Química de Productos Naturales.
Hasta el año 1973 fue un período de muchas visitas internacionales tanto de América del Sur, como de Norte América, situación que cambió abruptamente con el Golpe Militar de Septiembre de 1973. Este hecho, detonó la partida de un número importante de académicos extranjeros y nacionales de los diferentes Departamentos. Sin duda que fue significativa la partida de los profesores argentinos, en lo que, sólo algunos de ellos permanecieron en nuestra Facultad, de los que puedo destacar a los Profesores Irma Crivelli, Juan Alberto Costamagna, Eduardo Lissi y Alberto Villa, además de otros colegas que permanecieron en la Universidad Técnica del Estado y que continuaron compartiendo con nosotros.
A tan sólo unos meses de la asunción del Profesor Sergio Aburto como tercer decano (1972), estando de visita en la Universidad de California, entidad con la que se mantenían significativos lazos de colaboración y de profesores visitantes en nuestra Facultad y Universidad, debido al Golpe Militar de septiembre, decide no regresar a Chile. Frente a esta situación, debió asumir como Decano Subrogante el Dr. José Roberto Morales del Departamento de Física, quién se desempeñaba como Secretario de Facultad, cargo equivalente a Vicedecano que se estableció más tarde. Acompañado del Profesor Juan Fernández, ambos como autoridades interinas, debieron enfrentar el proceso crítico de las siguientes semanas en dictadura y atender la normalización de la Facultad hasta el nombramiento oficial del nuevo Decano, ya bajo la administración del primer rector militar delegado, nombramiento que recaería en el Profesor Hermann Niemeyer Fernández de la Facultad de Medicina.
Epílogo

Tras el nombramiento del decano Niemeyer vendría la fusión de la Facultad de Ciencias con los Departamentos del área científica de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Educación, dando pié a una nueva etapa académica. Posteriormente, en el año 1981, se realiazaría una nueva fusión con la Facultad de Química y Farmacia, para conformar la Facultad de Ciencias Básicas y Farmacéuticas. Sin embargo, tras cinco años de desajustes administrativos y docentes, esta fusión fracasaría. Así, en el año 1986 se instruye la separación de ambas facultades y se restituye la Facultad de Ciencias como Facultad autónoma y radicada en el Campus Juan Gómez Millas, bajo el Decanato del Profesor Camilo Quezada Bouey, académico del Departamento de Matemáticas, situación que perdura hasta hoy.
Claustro inicial de la Facultad de Ciencias
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De los Profesores que se iniciaron como estudiantes de Licenciatura en el período 1966 a 1973 y que han formado parte de los cuadros académicos departamentales de lo que fue la primera fundación de la Facultad de Ciencias, con una dedicación de su vida académica en la Facultad, podemos citar a:
- Departamento de Biología: Dra. Rosalba Lagos, Dra.Victoria Guixé, Dra. Cecilia Vergara y Dr. Juan Bacigalupo.
- Departamento de Física: Dr. Patricio Fuentealba†, Dr. Miguel Lagos, Prof. Jaime Roessler† y Dr. Herbert Massmann.
- Departamento de Matemáticas: Dra. Alicia Labra, Dr. Patricio González, Dr. Manuel Pinto† y Dr. Jorge Soto.
- Departamento de Química: Dra. Cecilia Labbé†, Dr. Carlos Díaz, Dr. Renato Contreras y Dr. Raúl Morales.
De los Profesores que aún permanecen de esta época fundacional (1968-1973) a la fecha de 2026 se cuenta con el Dr. Miguel Kiwi de Física; Dr. Rolando Pomareda y Dr. Camilo Quezada de Matemáticas; Dra. Irma Crivelli, Dr. Guillermo González y Dr. Nicolas Yutronic de Química; y Dr. Osvaldo Alvarez de Biología.
