Dr. Rodrigo Medel se graduó de Magister en Filosofía

Dr. Rodrigo Medel Contreras se graduó como Magíster en Filosofía

Destacamos este hecho, ya que no es tan habitual que un científico con el grado de Doctor, se gradué en otra disciplina del conocimiento, en este caso del área de las humanidades.   

En este sentido, el Prof. Medel alude a hechos familiares los que generaron en él su interés por la filosofía. “Creo que mis propias circunstancias familiares me predispusieron de alguna manera a la reflexión filosófica. En ese sentido, uno de los hitos cruciales que marcaron mi interés por la filosofía fue haber descubierto que el único legado material dejado por mi padre fallecido a mis dos años de edad, fueron sendos tres volúmenes de la Historia de la Filosofía de Nicola Abbagnano, que comencé a leer a muy temprana edad y que atesoro hasta el día de hoy en mi biblioteca. No sé realmente cuánto pude haber entendido a los 10 años, pero tengo el vivo recuerdo de haberme asombrado de las profundidades que podía alcanzar el pensamiento, algo que jamás hasta ese momento me había imaginado. Viendo en retrospectiva, ese asombro debe haber sido muy importante, tanto como para que quedara instalada en mí la idea que tal vez algún día estudiaría filosofía” afirmó.

Al hacer un paralelo entre la formación de un científico y un filósofo, el Dr. Rodrigo Medel señaló que hay similitudes y diferencias relevantes. “Por una parte, las herramientas que se entregan son cualitativamente diferentes ya que las habilidades y capacidades esperadas al término de los estudios de cada uno también lo son. En ciencia enseñamos maneras pragmáticas de identificar, abordar y resolver problemas de forma eficiente, desenfatizando preguntas más de fondo, bajo el supuesto que tales reflexiones no sólo no contribuyen mayormente al correcto proceder de la investigación científica, sino que incluso pueden ser contraproducentes. Por el contrario, en filosofía son precisamente esas preguntas las que cobran máxima relevancia, siendo el énfasis puesto en la organización correcta de las ideas, independientemente de los contextos donde ellas puedan llegar a instanciarse. Hecha esta diferencia fundamental, hay también importantes similitudes. Por ejemplo, en ambos dominios es palpable la creciente especialización que existe a medida que los estudiantes van ganando conocimiento. Yo diría que es algo transversal a cualquier disciplina, aún cuando los objetos de estudio sean completamente diferentes. Tengo la impresión sin embargo, que en ciencia se puede llegar más fácilmente a inconmensurabilidad, es decir a un estado en que el diálogo entre practicantes de distintas áreas puede quedar interrumpido por la alta especificidad del lenguaje. Esto me parece que no es tan evidente en filosofía, donde por muy especializada que sea el área de indagación siempre hay ventanas de entendimiento por las cuales uno puede acceder a las preguntas centrales. Otra similitud que me resulta muy evidente es la rigurosidad en el quehacer de ambos dominios”, detalló nuestro académico.

El Dr. Medel afirmó que toda carrera universitaria debería proveer cursos que otorguen un mínimo de conocimiento filosófico ya sea a través de cursos, seminarios, o grupos de discusión en etapas tempranas del pregrado. “Lamentablemente la tendencia que observamos actualmente es más bien hacia la jibarización de la filosofía en los programas de enseñanza media y universitarios. En especial, los estudiantes de ciencia deberían contar con un manejo de elementos básicos en historia y filosofía de la ciencia, ya que además de prepararlos adecuadamente como personas cultas para la sociedad, les facilitaría la conceptualización de una serie de rasgos deseables de la propia actividad científica, como por ejemplo la habilidad para identificar preguntas centrales y accesorias, la ponderación de posibles rutas causales, la correcta estructuración de hipótesis, las variables que influyen en la elección de teorías, la inferencia a la mejor explicación, y por sobre todo la comprensión que el conocimiento científico posee límites, que en gran medida están dados por nuestras propias limitaciones epistémicas como investigadores” indicó.

En este contexto, añadió que la Facultad de Ciencias es excepcional en ese sentido, ya que con el tiempo se han desarrollado diversas instancias formativas para los estudiantes en este ámbito de materias.

Varios fueron los pensadores, a los que accedió en este postgrado, que impresionaron al Prof. Rodrigo Medel. “De la Grecia antigua pude profundizar mi conocimiento de Aristóteles, de quien siempre se puede extraer algo nuevo, en parte por la amplitud de interpretaciones de su obra y además porque sus temas centrales aparecen representados transversalmente en los distintos libros compilados por Andrónico. Un segundo autor clásico que me impresionó fue Arthur Schopenhauer, de quien sólo había tenido un acercamiento algo superficial y desorganizado. Su obra es muy contundente y se hace más interesante aún al entender la genealogía de su pensamiento en el marco del idealismo alemán y su relación de continuidad con el pensamiento de Mainländer y Niezstche. El tercer autor clásico que me impresionó fue Charles Peirce. La amplitud de los temas cubiertos por este autor de fines del sXIX y comienzos del sXX es simplemente descomunal. Prácticamente no hay asunto que Peirce no haya explorado de manera innovadora, sentando las bases para reflexiones futuras. Entre los autores más contemporáneos, hay muchos/as que me han impresionado. La mayoría podrían ser incluidos en lo que se ha dado en llamar la corriente analítica en filosofía, para diferenciarla de una corriente continental, tal vez menos exacta y con énfasis en reflexiones algo más discursivas. Por nombrar sólo a tres de ellos, cuyos trabajos han sido influyentes en mi formación académica podría señalar a Bas van Fraassen, Philip Kitcher y John Dupré, quienes desde distintos ángulos han reflexionado sobre las características de la ciencia contemporánea. Asimismo, hay notables filósofas que han sido reveladoras, como Helen Longino, Nancy Cartwright y Susan Haack, por nombrar sólo algunas. En general suelo cubrir, al menos en parte, la obra de estos autores en los cursos relacionados con Filosofía de la Ciencia que imparto en nuestra Facultad”, destacó.

Finalmente, al ser consultado por la influencia que tendría esta nueva formación humanista en el enfoque de sus clases, el Dr. Medel manifestó que con el tiempo ha ido mutando desde un quehacer estrictamente científico a uno de interface entre ciencia y humanidades. “Llegado un momento en mi desarrollo académico, la actividad puramente científica me resultó algo limitante y decidí dar el paso para adentrarme en el mundo de las letras, incluyendo historia, sociología y por cierto filosofía, que es donde me he ido especializando. Diría que actualmente me encuentro en tránsito, en una etapa apasionante de mi quehacer académico, donde además de aprender muchísimo cada día, me siento con la obligación de entregar a los alumnos lo que he ido consolidando en mi propio aprendizaje. Me resulta muy cómodo contar con la posibilidad de impartir, además de cursos de malla obligatorios, cursos electivos que son precisamente de interface, y que voy decidiendo en cada semestre. Hay actividades que me han resultado muy gratificantes por la respuesta que he tenido de los estudiantes. Por ejemplo, en los últimos años he impartido cursos de Historia de la Ciencia, Filosofía de la ciencia, Revoluciones en Biología, Bases Conceptuales para la comprensión de textos seminales en biología, como el Origen de las Especies, entre otros. Actualmente imparto el curso Historia y Filosofía del Método Científico, donde reviso las distintas acepciones del concepto y cómo éste ha ido cambiando a lo largo de la historia, desde la Grecia Antigua hasta nuestros días. Así, con cursos de este perfil es que espero seguir contribuyendo a la formación integral de las nuevas generaciones de alumnos”, resaltó el Dr. Rodrigo Medel Contreras. (Fuente: Dr. Rodrigo Medel).

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