El Proyecto tuvo como objetivo el desarrollo de nuevas variedades de manzanas editadas genéticamente, capaces de aumentar su valor nutricional y reducir las pérdidas asociadas a los procesos productivos.
La actividad fue inaugurada por el Dr. Michael Handford, académico del Departamento de Biología y Subdirector del Proyecto, quien dio la bienvenida a los asistentes y presentó los principales logros de la iniciativa. Además de destacar el rol de las empresas que colaboraron económicamente con el proyecto como lo fueron el Grupo Los Olmos y el Consorcio Biofrutales.
Durante su presentación, el Dr. Handford destacó la importancia del proyecto en el contexto nacional señalando que “En el concurso genérico de I+T en el año 2023 había cientos de postulantes de distintas universidades y entidades dentro del país. Solo 73 proyectos fueron adjudicados y el que lidera nuestra directora Claudia Stange estuvo situado en el top 20 % de los adjudicados en ese concurso, recibiendo excelentes evaluaciones por todos los distintos paneles”.
En su exposición, la Dra. Claudia Stange abordó las razones científicas y productivas que motivaron a la elección de la manzana como modelo de estudio. “La manzana es la segunda fruta más consumida a nivel mundial, con alrededor de 85 millones de toneladas que se consumen en el mundo y Chile ocupa aproximadamente el quinto lugar a nivel mundial exportando cerca de 550 mil toneladas, y dentro de todas las frutas que se exportan en el país, la manzana se sitúa entre el segundo y cuarto lugar”, señaló.
Sin embargo, el mayor problema que enfrenta la industria es la obsolescencia varietal. “Las variedades de manzano cumplen un ciclo de alrededor de 20 años y luego deben ser reemplazadas. Actualmente estamos en una fase en que el 35 % de los huertos son obsoletos, lo que equivale a cerca de 10 mil hectáreas que deben ser renovadas”.
A esto se le suma la dependencia del material genético extranjero. “En Chile, todas las variedades de manzana que se consumen y se cultivan fueron adquiridas en el extranjero. Esto implica procesos largos de adaptación tras su injertación, pago de royalties y una espera de varias temporadas hasta lograr frutos estables y comercializables”.
Además, enfatizó que muchas veces este tipo de variedades extranjeras no se adaptan de manera óptima a las condiciones nacionales. “Tenemos un clima, un suelo y un tipo de agua particulares, distintos a los de Europa, y no siempre las plantas se adaptan de la forma esperada ni alcanzan la productividad proyectada”.
Por todo esto, la Dra. Claudia Stange planteó la necesidad de generar nuevas variedades de manzanas desarrolladas en Chile y en tiempos mucho menores. Esto, ya que los métodos tradicionales de mejoramiento genético como las cruzas asistidas pueden demorar entre 15 y 20 años, y que, pese a existir programas nacionales vigentes dedicados a esto, “tras 15 o 20 años aún no se ha obtenido una variedad comercial que pueda masificarse con características realmente interesantes”.
La Dra. Stange destacó la edición génica como una estrategia clave para solucionar este problema. “La edición génica puede demorar aproximadamente la mitad del tiempo que las estrategias tradicionales”. Para ello, el proyecto utilizó la tecnología CRISPR-Cas para aumentar el contenido de provitamina A de las manzanas y reducir la oxidación, la cual genera hasta 50 % de pérdida de alimento en el mundo.
“CRISPR-Cas es actualmente la endonucleasa más utilizada, ya que permite cortar de forma específica uno o algunos genes deseados, sin afectar otros genes de la planta”, explicó, recordando que esta tecnología fue reconocida con el Premio Nobel de Química en 2020.
La académica agregó que esta herramienta permite generar plantas más nutritivas y capaces de soportar condiciones climáticas desfavorables y destacó que la edición génica ha sido aprobada en 17 países, incluido Chile.
Las manzanas generadas se encuentran en campo, luego de ser aprobadas por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Actualmente, un 35 % de ellas se ha determinado que están editadas y se espera evaluar las frutas en la temporada 2026 para seleccionar aquellas con al menos el doble de provitamina A y 50 % de oxidación reducida.
Revisa la presentación completa de la Dra. Claudia Stange:
